Ni teniéndolo encima lo vi.
Me reí de quien se inquietó.
Seguí viviendo
como si hubiera un mañana.
Ya autoaislada por los
síntomas,
paseo furtivamente
saludando en la distancia,
currando entre bambalinas
y a tiro de click.
De esta noche ‘mambo’
a esta noche ‘mango’
con saaaaalsa, ¡uhmm!
y después de los aplausos.
Cellisquea, ¡qué bella
añoranza!
Como la llama blanca de su
cabello brillante
que se despidió, cómo no,
con la cumparsita.
En el mundo de los
pannominados
eres exiliado o doliente
y todos en cuarentena de todos
y de todo.
Llega la Semana Santa
con viacrucis global.
¿Para cuándo la
Resurrección?

Por las resurrecciones de los exiliados y dolientes. Un abrazo oceánico
ResponderEliminarUn océano de abrazos para ti!
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