martes, 26 de febrero de 2019

RESTROSPECTIVA


Descubrí un diario de hace décadas;
no sabía que existía, ni que lo hubiera escrito.
Sabía de otros anteriores
que perecieron en mis propias manos,
por miedo a la luz.

ME CUENTA QUE:
El enamoramiento es
vida incandescente... infinita.
Si no queda
ni la ilusión de ser correspondida,
es vivir muerta.

Existir es una ocurrencia.
No hay registro previo posible.
Aún.

Vives el conflicto sin odio ni compasión;
con ocupación en el porvenir ‘inmediato’
que puede ser cualquiera,
cualquier cualquiera.

Divertirse según los cánones
y sacarles jugo.
Sin alternativas. Aún.

Empecé de cero, tantas veces...
Hice espacio para lo nuevo,
vaciándome.
¡Cuánta fuente perdí!

Ante esa existencia existida
que me congratula,
me reafirmo en mi rutina acompasada
que voy modelando a cinceladas
pausadas,
como sin querer quererlo.

No es
dónde se está
sino
¡desde dónde!

No hay comentarios:

Publicar un comentario