Castillo tras castillo que van dando nombre a Castilla
Tierra de
interior, de secano y también de regadío
senderos
que atraviesan mares de verdes olas
y la vista
descansa en el agua del canal.
Canal de
Castilla que acompaña al preciado cereal
viéndolo
crecer y después con el mercader.
No hay
excusas para no disfrutar su belleza
y la
ingeniería de sus decimonónicas esclusas.
En bici o
a pie
por el
canal o por el monte;
conocido
como “el viejo”
Tapas con
copas
aligeran
el camino
¿Y esas
paradas
“Tierra
de Sabor”?
Tampoco te
cuento milongas
si te digo
que Gardel estuvo por aquí
asombrado
de los nombres palentinos
de ahí la
milonga “Cojoncio Pérez”
Ahí, en
pleno Salón,
(porque
Palencia tiene Salón)
cada 3º
sábado de mes,
acogedora,
abierta, agradable, amable
Naciendo
en esta parte
de lo que
se llamó antaño
Castilla
La Vieja.


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