domingo, 17 de agosto de 2025

ROAD MOVIE TO DENMARK

ANGOULÊME: Casco histórico bonito, catedral de San Pedro. Capital del cómic. Me toca dormir en el suelo del salón con el edredón de colchón... Y esto no ha hecho más que empezar 
 
PARÍS: Jo and Joe es un alojamiento innovador de espacios para compartir como el comedor de arriba, la terraza de abajo. Lo privado es más modesto; aunque la 2ª noche estamos en una suite con terraza propia y vistas espectaculares que nos hizo deleitar. 
Práctica próxima. La 1ª vez que vivo una práctica donde cada uno se lleva a su pareja para practicar. Algún baile pude saborear con los que iban sin pareja y algunos muy buenos. 
Quais De Seine, tango a orillas del Sena. Un sol de justicia hace que abandone tras 2 ó 3 tandas. Quedo con uno para la 'milonga du chat' a la noche y a la que nunca voy y se la debo. El cansancio, la sensación de inseguridad y la terraza me retienen. 
Unas salsitas de música en directo llevan mis escarpines a la pista con un angelito que resultó ser un Goku italiano. 
En el Grand Palais la música de fondo es la percusión de los afortunados que durante un tiempo limitado y corto pueden entrar en las marañas colgantes de juega y experimenta descalza. 
 
Caminar por ese bulevard infinito y extenso crea el deseo de volver, como quien dibuja en trazos separados en el tiempo sin saber lo que va a salir. 
 
Dreams BECKUM, Alemania. Hotel con encanto resguardado por las vegetación, con músicos multicolor y multiespecies que se ponen en off con la oscuridad. 
Desayuno de camioneros de trailer.  
 
HAMBURGO: hemos acabado en pleno centro por desvíos varios de las carreteras en obras. Mis ojos dan con un lugar que los atrapa. Puro hormigón y vegetales visto de refilón. Es el bunquer de San Pauli. Clis-clisk registrado!  

 

DINAMARCA

 
 

 

A-
JUTLANDIA

1-RIBE. Casa espectacular, con mucho hygge y bicis a disposición que serán el principio de nuestra andadura ride a bike por estas tierras planas y que me recuerdan a Los Países Bajos (Holanda). 
El mar de Wadden (mar del norte) se hace su espacio y se usa para hacer más mundo sólido. En marea baja pitu lo atraviesa para llegar a la isla de Mando y desde allí nos acercamos curiosos a ver las focas también curiosas de nosotros con esos ojitos pedigüeños suyos. 
Los atardeceres, tardíos, hermosos si las nubes nos los comparten. 
En la calle peatonal un artista pintor remora su repliegue y tiene ganas de charlar. Es noruego, decide hablar en un francés que no se parece al que yo conozco pero igual nos escuchamos. Es enorme, me siento pigmea. Nos regala el cuadro de su cocina. Lo pintó hace algunos años y hoy ya no volverá por el mismo camino. 
Pedir media pinta de cerveza parece un insulto para un vikingo, tendremos que esforzarnos más. 
El tiempo es impredecible. Diría que consta de varias estaciones en un día, sin invierno. El sol madruga. Noto su presencia ya desde las 4, aunque a veces no se destapa en todo el día y mira que es largo. 
Romo es otra isla. Si las bicis son para el verano; aquí, las playas son para las cometas y los caramelos de colores para los pequeños artesanos. Casi comemos pescado fresco, de ese que va del mostrador a la mesa. ¿Qué pensarían los de aquí al ver cualquiera de nuestras pescaderías? Eso sí, baños públicos por doquier, campiña incluida; con agua caliente, secador, calefactor, papel por supuesto.
2-AARHUS: 2ª capital más importante de Dinamarca. 
Nos aloja un 3º piso sin ascensor lleno de luz, coquetería y de vida ajena. Declaramos la guerra al hygge danés en pro de un poco de espacio para nuestras vidas mundanas y necesitadas de más confort práctico para los mortales que no saben de olimpos y que hacen crugir la madera al pisar. 
Está a pie de todo, es tranquilo, te enseña culos así como el tuyo también será expuesto. 
Pitu paga por estar en el suelo de tan alta alcurnia. 
La ciudad es bullente, gente que se mueve, que está en vez de ir. Conciertos de jazz a la birra, tango bajo techo o junto al mar. 
Una arquitectura innovadora y sobrecogedora nos muestra la Aarhus, la futurista de hoy. El iceberg ha tenido premio. Es muy muy bonito; por otro lado se queda chiquito ante sus vecinos y lo veo todo un poco amontonado. 
En el casco viejo tiene un mirador arcoiris en la cima de su museo. Aquí el sol no quiere energía atómica y nos iniciamos en el donkey republique para alquilar bicis y rodar. 
El día de playa lo pasamos en moesgaard strand (bañito en el Báltico o algo así como Kattegat según Google maps). En este país hay un día de playa a la semana y es inequívoco cuando se presenta. 
Es un país de ducha de suelo; como para sillas de ruedas; luego me sorprenden los alzadillos bajo cada puerta puerta (que lo contradicen) y arremeten contra mis dedos en los pies. En la calle también tropiezo mucho, como si llevara los zapatos de Charles Chaplin sin saber manejarlos.
B-SELANDIA  
COPENHAGUE (KOBENHAVN)
Llegamos en ferry, es lunes, y la milonga del pavillon me resulta espectacular, en todos los sentidos.¡ Y pensar que casi no voy!. 
Un súper mega concierto nos impide alojar a pitu en suelo libre de pago por ese día. 
Aquí ya somos expertos del ride a donkey. A la milonga del viernes fui y volví en bici, como los locals. Fue en M2 tango, lo pasé muy bien gracias a los terrenales. Gracias de corazón!!! 
Luego estaba Ny Havn con sus casas coloridas, llenas de comercio y ámbar con ese aroma que dejan los burdeles de antaño. En Rosemborg se guardan las joyas de la corona y unos soldaditos muy pintorescos y sobre todo casi imberbes hacen el cambio de guardia con una seriedad y solemnidad que no consigue calar en los turistas. Cuando se va el que grita sus caras se relajan y hasta se les ve reír entre ellos. Siempre vi 'ellos'. Tras el Kastellet de defensa aparece little marmaid, de cuyo autor sabré más adelante en Odense, (Christian Andersen). En Christianborg conviven los 3 poderes democráticos (judicial, legislativo y ejecutivo... Un envuelto). Los Reyes viven en Amalienborg
Los turistas comemos smorrebrod (hasta en estrella Michelin) o street food cosmopolita junto al puerto; que está petado de bañistas cuando es el día de la semana que toca playa. 
Puedes disfrutar del agua en diferentes versiones: playa al uso, baño en cualquier puerto urbano, paseo en barco autobús, turístico o alquiler particular, pádel o kajak, de alquiler o Green (el que no cuesta a cambio de que vayas limpiando en tu recorrido de todo lo que no debiera estar en el agua). Nosotros pillamos 1'5kg de residuos, el más gordo una zapatilla deportiva del 44. El baño nos lo dimos en el mar de Oeresund que también debe ser del Báltico.
Nos vamos a dar un paseo por SUECIA, a través del del puente de Oeresund. 
En MÄLMO escucho mucho hispano y el sol nos invita a siestear. Acabo con una visera vaquera preciosa como premio a la osadía y sin levantar ni una pesa. 
Nos adentramos un poquito más y acabamos en YSTAD (pequeño y coqueto) en la milonga de la cabaña; donde ya tengo conocidos. Él rellena el tiempo en un concierto de la iglesia. 

 El milongueo me resulta así: en Copenhague quedo con un milonguero que conocí en Madrid. En Ystad coincido con uno que conocí en Copenhague. Es mi vínculo social del viaje, el que me pone a prueba con el idoma: el inglés, el español, el no verbal... para mí el más universal; el del bandoneón. 

Nos vamos despidiendo de Copenhague a través de su biblioteca llena de espacio, la ciudad libre de Christianía donde un artista se promociona con el cartel "nacido en libertad" 

Inicio del retorno. ROSKYLDE: antigua capital de Dinamarca que tiene una catedral de ladrillo con unas puertas forjadas muy curiosas. No la podemos ver por dentro


C-FIONIA  
ODENSE. En la isla de Fionia. 
Llegamos rodando por un puente de 25km elevado sobre el mar. Storebaelstbroen. 
La sirenita fue escrita por Hans Christian Andersen, que nació en una humilde casita de aquí. Hoy visitable, como la de Machado en Segovia. También fue cuna del compositor más afamado de Dinamarca, Carl Nielsen. 
Por fin volvemos a tener espacio para nuestras cosas. El wardobre como artículo de lujo. Aquí, además hay Jardín, parking y nos dan acceso a las bicis que son el colofón para disfrutar de la ciudad y sus alrededores; pues llegar al centro caminando me cansa y no le encuentro estímulo; salvo la 1ª vez, por la novedad. 
Es una casita muy mona donde pasar todo un día de lluvia intensa con gusto y disfrutando cual 'abuelita danesa' 
Paseamos con las bicis a orillas de lo que parece un río guapo e interminable que el mapa dice que acaba en el fiordo de Odense.  
 

Castillo de Egeskov, familiarmente bautizado como Ostentov, cerca de a odense, de ladrillo, chulo por dentro y por fuera, habitado, todo un centro de atracciones para niños, jardines y huertos ecológicos son una pasión de la condesa ¡Olé! , exposiciones varias de objetos de todos los tiempos: coches, bicis, oficios, ambulancias, tiendas del clish clish, juguetes, cuadros de mano libre son una afición del conde; también les pone luces de neón siguiendo sus trazos. ¡Me gustan! 

La última Cerveza en la calle de los girasoles, en mesa corrida llena de locales que parecían dispuestos a seguir allí y a seguir y a seguir. Por fin veo y siento bullicio en la 3ª ciudad más grande de Dinamarca. A nuestra llegada me pareció demasiado tranquila para su ránking, máxime estando en su súper mes de vacaciones y veraneo. 

 De tanto en tanto Google fotos me recuerda que hace un año estábamos en Cerdeña con mucho agua, sol, arena, biquinis varios...

HAMBURGO: Casualmente dejamos a pitu en un lugar cercano al apartahotel y donde no hay que pagar aunque nos genera desconfianza. No puede ser tan fácil... Eso quiere decir que el centro pilla lejos y volvemos a darle a las bicis. Aquí con aplicación nueva, otra más!.  
Tango Matrix me pilla a un paseo (hace mucho que pillé el alojamiento, pero sospecho que la ubicación no fue casual sino consecuencia de la milonga). Resultará ser mi última milonga en esta gira y como final fue bestial, acrobática, sorprendente, diferente en musicalidad. Me despedí con la estupenda sensación de ser querida. 
Nos adentramos en el 'must' del Elfi, paseamos por los canales de la Venecia salida de los almacenes, vistamos el lago Alster adornado por veleros y por las agujas de la urbe. 
No podemos olvidarnos del bunker de san Pauli. Varios pisos de hormigón con una azotea ajardinada, también de varios pisos, con unas vistas estupendas de la cuidad. Es un lugar de actividades variadas: restaurantes, cervecería, hotel, tiendas, gimnasio, rocódromo, oficinas.... Acceso gratuito controlado. Descubro que la otra vez que estuvimos aquí le dimos la espalda constantemente; pues está justo al lado de la estación de metro que usábamos a diario. Cosas veredes... 
Nos despedimos con una hamburguesa en un antro del barrio de aquella otra vez, como si el colesterol no existiera.
 
ESTRASBURGO: La cuidad de la eterna disputa entre Francia y Alemania. Actualmente es francesa y escuchar francés es ya casi como sentirme en casa. No deja de sorprenderme el efecto frontera de los idiomas. Supongo que por eso en las zonas colindantes se escribe y habla también en la lengua del otro lado, la no oficial pero también real. 
Alberga parte del parlamento europeo que fui a ver en aquella excursión de FP. 
El hotel no está lejos del centro en distancia (1-2 km) pero sí en acceso: túneles, infravivienda, descampados, cementerio consiguen hacerme sentir incómoda y preocupada de cara a la vuelta en la noche; que acabará siendo en taxi y por un recorrido muy largo por obras y dificultad de acceso. Por lo menos ya estamos en horario weekend y no hay que pagar por pitu, que nos espera cual mascota en la acera del hotel. 
Tiene un centro muy bonito y lleno de vida en el atardecer. Pintea, no sé si se equivocó el tiempo o nosotros. Entramos a cenar en una braserie. Lo que para mí es una pizza, aquí lo dicen Flammkuchen o Tarte flambée. Ahora llueve y alargamos la velada mientras disputamos si sería mejor un hotel céntrico aunque fuera más caro. Escapamos en cuando escampa un poco. Es una tregua donde vemos que la aguja de la catedral está iluminada, casi fantasmalmente. Luego nada, luego otro color, luego estamos justo delante y nos gusta el espectáculo de luz en esa fachada como superpuesta por donde juegan los colores de la luz. Diluvia. 
Amanece y pitu nos acerca al centro a dar un paseo antes de entrar en ruta de nuevo. Vemos la catedral por dentro justo antes del oficio. La petit France, que recuerdo de aquel viaje de FP. Resulta que no está por algún lugar de París o cerca como yo creía, está aquí, en Estrasburgo y sigue tan 'colocadita' como yo la recordaba. 
 
LYON: Habitación de lujo gentileza de booking. 
Quiero ir al tango de soie. La idea es ir en bici, bailar un rato, cenar y a dormir y reponerse para la ruta del día siguiente que será de 800km. Pillamos bici con una aplicación nueva, otra. Hay tiempo invertido en tratar de entender cada nueva aplicación así como averiguar qué aplicación descargarse. Mi bici es eléctrica. 
Google maps guía pero yo no consigo acertar con el camino. Llega un punto donde entramos en bucle y me siento atrapada entre los ríos Ródano y Saona. Operación abortada. Vamos a tomar una caña y algo de picar. Estamos por el Lyon barroco y el ambiente no nos invita. 
Parece que el Lyon que mola es el medieval (el que debimos ver antaño y que yo no recuerdo) pero está lejos. El camino de búsqueda nos llevó a un 'menu couchon' atiborrado de gente que nos hace un hueco y que luego nos iremos quedando solos. Es un menú suicida y no solo por su exuberancia en colesterol. Ironía de no haber encontrado la milonga supongo. 
Se acaba el paseo señorial, mejor pillamos una bici. Ésta no funciona, ésta da problemas. Tu n'a que de soucis!
AMPURIABRAVA: Viaje largo, denso, ventoso, muy cansado. 
Llegamos a su costa, a un apartamento alto, luminoso y chiquito que forma parte del muro-mural gigante y compacto que se ha puesto delante de todo; como el gordo gigante que se te pone delante en el cine. Hay sol, brisa, belleza, descanso. 
Cala Murtra en Roses: Nudista. Tiene el acceso en coche cortado, pero César se niega a aceptarlo y seguimos adentrándonos furtivamente. Unos Franceses aparcan al inicio del descenso y por fin entendemos la prohibición. No se puede acceder en coche entre 10:30 y 16h. Resulta que son las 9h (aquí también amanece temprano y con un sol de justicia). Somos legales y eso nos tranquiliza. Alguien nos dice que en ese horario no se puede entrar con el coche, pero sí salir. Todo perfecto y tras un paseo de panorámica nos instalamos en la que será nuestra cala del verano, incluso del año, turquesa, con sombra y peces, concurrida de manera sostenible para todos. 
A la noche nos despedimos paseando junto al mar en Roses, en ese paseo infinito, vibrante y de escaparate. Una galette (crèpe salado) para ti y para mi açaí en bowl (baya morada que resulta ser un súper alimento).  
 
Soterramiento de la A5

 
Madrid: Mi caaaaasa.
Impresiona ver las obras faraónicas del soterramiento de la A5 mientras sigue abierto el paso; que nuestro habitual para llegar a casa.
Nos recibe con temperaturas agradables antes de enfrentarnos a la nueva ola de calor de agosto que me espera tras la semana del norte: brezo familiar, Miengo, Gijón con la milonga Ócean, Oviedo (Trascorrales) 
 
¡Aún queda verano para soñar!