Me emborracho.
Cuando salgo al vuelo
en viajes ingobernables
que sacan viruta al suelo
en una lucha sin sables.
Me emborracho.
Ante toda la sociedad
quedo al descubierto.
Alejada mi seriedad
no sin desconcierto.
Me emborracho.
Hasta el delirio;
con el habla torpe
que monta el cirio
sin freno ni tope.
Me emborracho.
Es una ebriedad cuerda
que me deja vulnerable
porque no concuerda
y me viene insuperable.
Me emborracho
sin remdio.
Me emborracho
de pista.
