lunes, 4 de mayo de 2015

DE PUENTE CON SÓCRATES



Mi remanso de paz, donde habita mi huerto, me esparaba.
Todo se truncó con un destello: ¡Sócrates se ha reencarnado!
cuentan cosas asombrosas de él
y a mí la pasión se me contagia muuuy fácilmente.

Ya noto los efectos del aguijón: ¡quiero conocerle!
“Viene este puente a impartir un taller de Prácticas Filosóficas”
“Hustion” tenemos un problema
(esto era antes de aprender la belleza de los problemas)

Sócrates es un monstruo
(algunas hipótesis apuntan que ese fue el motivo de su asesinato)
Por tanto yo sólo puedo ser una aventurera (sin red).
Causa gran admiración, como todos los monstruos.

Asisto ojoplática a su violación de cerebros
me siento cómplice al no acudir al socorro de sus víctimas.
Especialmente voraz con los que no se ajustan a las normas de su juego
Normas que nos atrapan y llevan al abismo.

Me descubro haciendo incursiones a su juego,
me sorprende que al hablar no se me salga el corazón por la boca
tampoco quiere romperme el tórax
(Algo ha cambiado en mí, no sé cómo ni cuándo, pero parece favorable).

Van pasando las jornadas y no me pesan “asombroso, ¿no?”

En el filoclan también hay buitres, aspirantes a Sócrates
algunos ya domesticados y convertidos en pupil@s.
Estos ensayan sus roles socráticos, no es nada fácil ser un monstruo
y esto humaniza al gran monstruo, le da valor en sí mismo.

En el último juego, ya de noche, entro en el ruedo
Sí hay red, es una red de araña.
Estoy en el centro con el monstruo araña
los buitres insalivan y participan del festín.

Aún no sé lo que pasó en ese momento, los Gurús siempre me hipnotizan
sospecho de una nueva apertura a la reminiscencia
el regocijo de la aventura
y quién sabe qué más...

Y qué mejor fecha para visitar mi huerto que hacia San Isidro “Labrador”


Los buitres son Águilas Imperiales, seres alados
El monstruo araña es el gran filósofo Oscar Brenifier
La  escribiente una profana que disfrutó un montón del taller
y ahora fantasea  distorsionando realidades.